Reglamento para el ejercicio profesional en clínica de animales de compañia

Desde scil nos hacemos eco de un reglamento nuevo aprobado por la Asamblea General de Presidentes, por el que se regulan los equipamientos con los que ha de contar cada centro veterinario en función de su tipología.

La Asamblea General de Presidentes de los Colegios Veterinarios Españoles se reunió el pasado 11 de julio para aprobar el Reglamento para el ejercicio profesional en clínica de animales de compañía. Con él establece los principios básicos del ejercicio de la clínica de pequeños animales teniendo en cuenta la repercusión para la sanidad animal y para la salud pública de las patologías de las mascotas tratadas en los centros veterinarios.

Este reglamento tiene una carencia de un año, por lo que el 14 de Julio de 2016 será de aplicación obligatoria en todas las comunidades.

La nueva norma insiste en una correcta regulación y ordenación de los centros donde se atienden animales de compañía como método de prevención de la transmisión de enfermedades entre los animales y también a las personas.

La introduccion del nuevo Reglamento afirma que “el ejercicio de la facultad disciplinaria por los colegios profesionales requiere una normativa uniforme a nivel nacional que establezca con absoluto respeto al libre mercado y a los consumidores y usuarios, un registro de los centros que desarrollan actividades veterinarias para que en cada momento pueda el usuario de los mismos conocer los recursos y medios de que disponen y si son los adecuados para los servicios que demandan”.

La nueva norma se estructura en tres capítulos en los que se regulan los principios inspiradores del ejercicio veterinario en la clínica de animales de compañía.

El Capítulo I, dividido en ocho artículos, define la clínica de pequeños animales y las modalidades de ejercicio profesional. Define también el desarrollo del ejercicio profesional en establecimientos distintos a la clínica veterinaria, teniendo como principio inspirador la prevención de la transmisión de enfermedades entre animales y a humanos, de ahí que limite el ejercicio de la clínica veterinaria en determinados centros donde esta prevención resulta imprescindible. Los artículos siguientes de este capítulo realizan una descripción de los medios y recursos con los que deben contar los centros para poder desarrollar la actividad que cada uno pretenda ejercer de acuerdo a su establecimiento y definen los servicios de urgencias y las condiciones mínimas para realizar actos quirúrgicos garantizando el bienestar animal.

El Capítulo II pretende, en seis artículos, dar cumplimiento a lo regulado en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias, la Ley de Salud Pública y la de Colegios Profesionales, creando para ello el Registro de Profesionales y el Registro de Centros y las normas para acceder a dichos registros.

El Capítulo III regula el régimen sancionador, remitiendo estrictamente a lo dispuesto en las normas legales y estatutarias.

Consulta el Reglamento completo